GUÍA DE RECURSOS

INNOVA

PRINCIPIOS RECTORES PARA ESTRUCTURAR PROGRAMAS SOBRE LA VCMN

Al emprender actividades de prevención o respuesta a la VCMN, es importante trabajar en estrecha colaboración con las partes interesadas, incluidas las organizaciones y entidades locales que poseen experiencia en este tipo de intervención.

Instaure mecanismos para vigilar las consecuencias previstas e imprevistas de la intervención.

Considere si es posible que la intervención aumente los casos de VCMN. Examine las vulnerabilidades preexistentes en materia de género tales como la discriminación, la exclusión, las normas desiguales o las deficiencias institucionales. Evalúe la forma en que la interacción de estos factores, combinada con la intervención, puede aumentar los casos de VCMN. Identifique y agregue acciones para prevenir o mitigar este riesgo. Incluya mecanismos de seguimiento que puedan alertarle sobre las consecuencias imprevistas del proyecto que se encuentren propiciando un incremento de la VCMN.

Además, el compendio mundial, elaborado por MEASURE Evaluation, contiene una serie de indicadores de seguimiento y evaluación para uso en todos los sectores a nivel programático, normativo e institucional.3

Apoye los enfoques e intervenciones multisectoriales.

Los problemas complejos y multifacéticos como la VCMN exigen una respuesta integral. En todos los sectores, las conclusiones apuntan hacia la necesidad de establecer una colaboración entre el sector justicia, los servicios de asistencia legal, las organizaciones de atención de la salud, los programas de salud pública, las instituciones educativas y las entidades que prestan servicios sociales y se dedican al desarrollo económico. Por ejemplo, al identificar en un centro de salud a una mujer afectada por la VCMN, se precisa una variedad de respuestas del sector justicia (si ella decide pedir una orden de protección) y de los servicios sociales (como un albergue)4. La colaboración entre diversos sectores es fundamental no solo para ofrecer servicios eficaces a las sobrevivientes de violencia, sino para prevenir la violencia contra las mujeres.

  • Plan de Acción Nacional sobre la violencia contra las mujeres: Formular y poner en práctica un Plan de Acción Nacional sobre la violencia contra las mujeres es una medida que facilita la adopción de una estrategia multisectorial definida, integral y coordinada para la prevención primaria de la violencia contra las mujeres. Los planes de acción nacionales incluyen medidas de índole transversal para “establecer estructuras de gobernanza, asegurar la participación de la sociedad civil, robustecer las leyes y políticas, fomentar la capacidad de las fuerzas de trabajo y las organizaciones, y además mejorar la evidencia empírica”; así como “la formulación y el perfeccionamiento sistemático de una respuesta a la violencia contra las mujeres que abarque la prestación de servicios de apoyo, la labor policial y la intervención del sistema judicial” 5

Prácticas prometedoras… Plan de Acción Nacional de Perú

El Plan Nacional contra la Violencia hacia la Mujer de Perú (2009–2015) procura garantizar a todas las sobrevivientes de la VCMN el acceso a servicios de alta calidad de orientación y apoyo, justicia, salud y otros servicios afines. En este plan integral se incluyen acciones para mejorar todas las esferas del sistema de respuesta, así como el compromiso de velar por la cobertura universal del sistema mediante un enfoque por etapas. Se prevén resultados detallados para cada bienio, con porcentajes para las zonas regionales, comisarías u organizaciones, para que cumplan metas en varios indicadores relativos a una respuesta de alta calidad para las sobrevivientes de la violencia, así como una meta del 100% para cada indicador en 2015. Muchos gobiernos, en particular de América Latina, también han establecido comisiones nacionales para mejorar la coordinación entre sectores y hacer un seguimiento del progreso en la preparación de planes y políticas nacionales sobre la violencia. Los informes cualitativos sugieren que la existencia de un plan nacional para la violencia contra las mujeres crea un compromiso y un espacio político para el diálogo entre la sociedad civil y el Estado.

Fuente: ONU Mujeres. Manual de Planes de Acción Nacionales sobre la Violencia Contra las Mujeres, 2012.

  • Servicios multisectoriales para mujeres integrados bajo un solo techo: De ser factible, los programas que integran bajo un solo techo servicios para empoderar a las mujeres, para sobrevivientes de la VCMN, o ambos, son prácticas prometedoras que podrían reducir la violencia y aumentar la posibilidad de que las sobrevivientes de violencia se separen de su agresor. Al atender en un solo lugar las múltiples necesidades de las sobrevivientes, estos programas evitan que inviertan más tiempo y recursos buscando ayuda en distintas instituciones. Además, de esta forma las mujeres no se ven obligadas a repetir su testimonio. Estos programas integrados ofrecen apoyo psicológico y legal para las sobrevivientes de la violencia, servicios de salud sexual y reproductiva y actividades de empoderamiento económico que incluyen la capacitación vocacional, intermediación en mercados laborales, servicios de apoyo al emprendimiento empresarial y microcrédito.

Prácticas prometedoras… Servicios integrados para sobrevivientes de la VCMN

Ciudad Mujer: un enfoque innovador para los servicios de prevención y respuesta a la VCMN

Ciudad Mujer, un programa concebido por la Secretaría de Inclusión Social de El Salvador, es un modelo único para empoderar a las mujeres ofreciéndoles un conjunto de servicios integrados bajo un mismo techo (los Centros Ciudad Mujer). La prestación de estos servicios está a cargo de diversas instituciones públicas (proveedoras de servicios) bajo el liderazgo de la Secretaría de Inclusión Social.

Entre los servicios de Ciudad Mujer figuran:

  • La atención a la violencia contra las mujeres;
  • servicios de salud sexual y reproductiva;
  • apoyo para lograr la autonomía económica;
  • la educación colectiva para promover los derechos de las mujeres y prevenir la VCMN, y
  • servicio de cuidado infantil para los menores de 12 años de edad, disponible mientras las mujeres utilizan los servicios del Centro.

Al combinar varios servicios en el mismo sitio, el modelo reduce el tiempo y los recursos que invierten las mujeres en la búsqueda de servicios públicos muy dispersos. El enfoque de Ciudad Mujer ofrece un conjunto de servicios de respuesta a la VCMN coordinado y adaptado exclusivamente a las necesidades de cada mujer. Esta solución también se traduce en una mayor calidad y mejor prestación de servicios, ya que éstos se prestan con base en una ruta de servicios y de forma coordinada en cada centro. Además de recibir servicios de atención (tales como el tratamiento de traumatismos físicos, asistencia psicosocial, etc.), las mujeres participan en actividades que les ayudan a alcanzar la independencia económica, aumentando de este modo sus opciones para salir de situaciones de violencia. Asimismo, la coordinación interinstitucional entre los proveedores de servicios aumenta la posibilidad de identificar a las mujeres afectadas por la violencia y remitirlas a los servicios adecuados, lo que constituye un punto de ingreso para aquellas sobrevivientes que llegan buscando servicios no relacionados con la VCMN.

Véase: http://www.ciudadmujer.org/en/index.html.

Realice una evaluación rigurosa de los proyectos orientados específicamente a afrontar la violencia contra las mujeres y las niñas e incluir indicadores de la VCMN en los programas de mayor alcance1.

La colaboración con organizaciones académicas y de investigación, así como con otros expertos y expertas en evaluación, es fundamental para elaborar diseños y evaluaciones de proyecto que sean más rigurosos, en especial en el área de la prevención, donde hay escasez de datos. Del mismo modo, resulta esencial emplear indicadores existentes y convenidos en relación con la VCMN, a fin de garantizar que sean comparables y contribuyan al acervo de evidencia empírica sobre las medidas efectivas para su prevención y, posteriormente, ayuden a las personas responsables de formular las políticas y a gerentes de los programas a tomar decisiones fundamentadas2. En 2013, la División de Estadísticas de las Naciones Unidas publicó las Pautas para Producir Estadísticas sobre VCM, que contiene indicadores convenidos internacionalmente en cuatro temas medulares (violencia física, sexual, psicológica y económica) y tres temas optativos (MGF, actitudes acerca de la VCM, informes a las autoridades y solicitudes de ayuda).

Diseñe intervenciones que aborden el problema de la VCMN en múltiples niveles simultáneamente 6.

Para que las intervenciones sean eficaces, es preciso operar a todos los niveles: individual, interpersonal, comunitario, institucional, de políticas y legal7. Por ejemplo, si un país decide tipificar como delito la violación conyugal8, tal cambio en el código penal podría surtir muy pocos efectos al nivel de la población si las instituciones encargadas del cumplimiento de las leyes siguen siendo débiles, las comunidades no reconocen el derecho de las mujeres a las relaciones sexuales consensuales en el matrimonio y las propias mujeres no están al tanto de la existencia de dicha ley.

Prácticas prometedoras… el Plan de Acción de Sri Lanka

Uno de los objetivos del Plan de Acción de Apoyo a la Ley Nacional sobre Violencia Doméstica (2005) de Sri Lanka consiste en constituir grupos de trabajo a escala local integrados por organizaciones gubernamentales, además de reforzar las estructuras de apoyo para que las organizaciones comunitarias participen en esos grupos de trabajo. En el Reino Unido, en la estrategia intergubernamental denominada Together We Can End Violence against Women and Girls [Juntos podemos poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas], lanzada en 2009, se esboza una serie de medidas que debe tomar la policía, los gobiernos locales y el Sistema Nacional de Salud en tres ámbitos principales: prevención, protección y prestación. En la estrategia se señala también el papel fundamental que desempeñan las organizaciones no gubernamentales en la ejecución del plan y se declara el compromiso de fortalecer los arreglos de financiamiento para apoyar sus actividades de la estrategia.

Fuente: Diop, N. J., Faye, M. M., Moreau, A., Cabral, J., & Benga, H. (2004). The TOSTAN Program. Evaluation of a community based education program in Senegal. Nueva York: Consejo de Población.

Establezca alianzas entre los gobiernos y las múltiples partes interesadas 9.

De la colaboración con las múltiples partes interesadas que cuentan con experiencia y conocimiento en su campo de acción pueden obtenerse extensos beneficios y un gran valor agregado. Estos grupos incluyen los organismos especializados, los donantes multilaterales y bilaterales, las ONG, las instituciones religiosas, las organizaciones académicas y de investigación, el sector privado y los ministerios gubernamentales de la mujer y de género10. Todos ellos pueden cumplir funciones fundamentales, de modo que si se aprovechan sus fortalezas se puede facilitar la aplicación de un enfoque multisectorial e integral.

Resalte el impacto de la VCMN en el desarrollo y los derechos humanos.

Destaque el hecho de que la VCMN es un problema de desarrollo socioeconómico, al igual que una violación de los derechos humanos fundamentales por la que deben rendir cuenta las personas responsables de las políticas, las comunidades y las sociedades11. La opinión de que la violencia es admisible o es un asunto privado no puede justificarse aduciendo que guarda relación con “la cultura” o “la tradición”12. El seguir documentando la prevalencia de la VCMN y su impacto en la salud y el desarrollo socioeconómico con toda seguridad contribuirá a aumentar la visibilidad del tema, si bien una parte sustantiva de este argumento debería ser también el derecho universal de las mujeres a vivir libres de violencia cualesquiera que sean sus circunstancias 13,14.

Incluya intervenciones encaminadas a lograr cambios de comportamiento y movilización de comunidades para corregir normas, actitudes y creencias perjudiciales relacionadas con el género a todos los niveles de la sociedad15,16

Las actitudes que condonan la violencia contra la mujer están profundamente arraigadas en la mayoría de las sociedades, en diversa medida, y sirven para predecir el grado efectivo de violencia17. Para garantizar la aceptación del proyecto a todos los niveles, desde las comunidades hasta los proveedores de servicios y las instituciones, es preciso que se produzca un cambio fundamental en las actitudes y creencias relacionadas con la violencia contra la mujer18. Aunque se trata de un proceso difícil y de largo plazo, los proyectos deberían contemplar un componente de cambio de comportamiento dirigido a los hombres, a diversos miembros de la población, a distintos grupos etarios y a las comunidades en general, así como a los proveedores de servicios a todos los niveles (por ejemplo, no solo los jueces sino también los empleados judiciales).

Prácticas prometedoras… Cambio de comportamiento por medio del Proyecto Tostan, en Senegal

Uno de los modelos comunitarios de prevención de la VCMN que ha tenido más éxito hasta el momento es la solución ideada por Tostan, una ONG de Thies, Senegal. En la intervención se buscó reducir la ablación/mutilación genital femenina (MGF) mediante un programa de educación comunitaria que ha sido reproducido en varios países del áfrica Subsahariana. Entre los temas tratados figuraron la salud, la alfabetización y los derechos humanos, en tanto que un método participativo permitió a los miembros de las comunidades escoger los problemas que consideraban prioritarios para sus aldeas. La MGF y la violencia de pareja surgieron como problemas clave. En muchos casos, los aldeanos se comprometieron a renunciar a la MGF y animaron a los y las habitantes de las demás aldeas a que hicieran lo mismo. En una evaluación cuasi experimental del programa en Senegal se halló que las mujeres de las aldeas donde se llevó a cabo la intervención habían notificado un grado de violencia mucho menor en los últimos 12 meses que las de las otras aldeas del grupo control Además, en las aldeas de la intervención las madres de niñas de cero a diez años notificaron menos casos de MGF. Cabe destacar, en particular, que las mujeres de las aldeas de la intervención que no participaron directamente en el programa de educación Tostan también notificaron una reducción de la violencia y de la MGF, lo que denota que el impacto del programa se difundió exitosamente.

Fuente: Diop, N. J., Faye, M. M., Moreau, A., Cabral, J., & Benga, H. (2004). The TOSTAN Program. Evaluation of a community based education program in Senegal. Nueva York: Consejo de Población.

  • Identifique los grupos que ya existen: Al tratar de diseñar y poner en práctica intervenciones destinadas a cambiar el comportamiento (incluso talleres y capacitación19) a nivel comunitario, incorpore las actividades en grupos ya existentes, tales como las ligas de fútbol masculinas y los grupos femeninos de microcrédito o ahorro, a fin de retener más fácilmente a los participantes20.
  • Emplee enfoques participativos e incluyentes: Es una buena práctica usar procesos participativos para mantener interesados a todos los miembros de la sociedad, desde las lideresas y líderes comunitarios y los grupos de mujeres hasta las ONG y los representantes del gobierno.

Prácticas prometedoras… Iniciativa de Normas Masculinas en Etiopía

En la Iniciativa de Normas Masculinas en Etiopía, una intervención de educación y participación comunitaria dirigida a reducir la violencia y el riesgo de infección por VIH, se determinó que los participantes habían notificado menos casos de violencia al final de los seis meses de la intervención, un cambio que no se registró en el grupo de control. Entre los participantes figuraron 729 hombres jóvenes de 15 a 24 años de edad, miembros de grupos juveniles de tres suburbios etíopes. Las actividades de participación comunitaria incluyeron talleres, música, representaciones teatrales, boletines mensuales y folletos y la distribución de condones.

Fuente: Heise, Lori L. What works to prevent partner violence: An evidence overview. Consorcio de Investigación STRIVE, 2011. Disponible en línea en http://strive.lshtm.ac.uk/resources/what-works-prevent-partner-violence-evidence-overview.

Considere la seguridad de las mujeres al diseñar materiales y distribuirlos.

Hay que recordar que las mujeres que viven en situaciones de violencia podrían verse expuestas a más violencia si la pareja encuentra el folleto o la tarjeta que contiene información sobre determinados servicios. Además, es posible que las mujeres lleguen a la clínica con sus parejas y no se atrevan a recoger el material informativo en las salas de espera. Una estrategia consiste en imprimir tarjetas pequeñas que las mujeres puedan ocultar entre su ropa. A veces resulta conveniente colocar en las tarjetas únicamente la dirección y el número de teléfono de los servicios de remisión, de suerte que el agresor no sepa de qué se trata si encuentra la tarjeta. Los encargados de otros programas de salud se han dado cuenta que puede ser útil colocar la información (ya sean tarjetas, folletos o afiches) en los baños, donde las mujeres puedan verla sin ser observadas por su pareja21.

Siempre que se pueda, adapte las intervenciones basadas en la evidencia empírica o las prácticas prometedoras, asegurándose de que las intervenciones sean culturalmente apropiadas antes de transferirlas de un país a otro o de una región a otra22.

Aunque compartir información sobre prácticas prometedoras y lecciones aprendidas es una estrategia valiosa para asegurar el diseño y ejecución de intervenciones eficaces, las y los gerentes de los programas deberán ser cautelosos y tomar en consideración las diferencias culturales antes de transferir una intervención de un país a otro o de una región a otra. Por ejemplo, las transferencias monetarias condicionadas pueden empoderar a las mujeres en determinados contextos, mientras que en otros pueden contribuir a aumentar la violencia de pareja23.

Trabaje con las entidades gubernamentales y otros actores clave para incluir datos sobre violencia física y sexual, desagregados por sexo y por grupo etario, en la recolección rutinaria de datos que recaba periódicamente el sistema nacional de información de salud24.

Un buen ejemplo de un sistema integrado de recopilación de datos es la versión basada en la web del Sistema de Gestión de Datos sobre Violencia por Razón de Género (GBVIMS, por sus siglas en inglés) empleado actualmente en Colombia, que permite recopilar datos de todos los proveedores de servicios e integrarlos en un solo sistema25. En la actualidad, 14 países están utilizando este sistema.

Prácticas prometedoras… Seguimiento de datos sobre VCMN por medio del sistema GBVIMS

“El Sistema de Gestión de Datos sobre Violencia por Razón de Género (GBVIMS, por sus iniciales en inglés) es una iniciativa interinstitucional del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en inglés). El GBVIMS permite a los agentes que están respondiendo a situaciones de VCMN en los ámbitos de la salud, la justicia y la asistencia psicosocial recopilar, almacenar y analizar con efectividad y seguridad los datos de incidentes de VCMN reportados por las sobrevivientes de violencia. El sistema GBVIMS emplea instrumentos y definiciones normalizados que facilita el intercambio de información sobre incidentes de VCMN de forma ética, segura y anónima”. El propósito principal del GBVIMS es permitir que los proveedores utilicen datos a para mejorar la entrega de servicios., Los datos, recabados en el contexto de una prestación de servicios de alta calidad, son analizados para guiar, configurar y dar seguimiento a los servicios que proporcionan las entidades y mejorar la calidad y coordinación de todos los que se prestan servicios a lo largo de toda la ruta de referencias.

A título de ejemplo, en el municipio de Barrancabermeja, el sistema GBVIMS ayudó a identificar brechas en las rutas de referencia de la VCMN, lo que condujo a que las instituciones estatales locales se dieran cuenta de la necesidad de buscar soluciones con carácter urgente. Fuente: GBVIMS Colombia: Ejecución del Sistema de Gestión de Datos sobre Violencia por Razón de Género, FNUAP/ACNUR. Folleto disponible en línea www.unfpa.org.co/gbvimscolombia.

Apoye evaluaciones de impacto y la divulgación de la evidencia empírica sobre la efectividad de los proyectos e iniciativas relacionados con la VCMN.

El proyecto o programa debería contribuir al acervo de evidencia empírica sobre prácticas prometedoras (o perjudiciales), mediante la divulgación de los resultados de la evaluación de impacto entre los interesados clave y los encargados y encargadas de formular las políticas públicas.

  • 3. Bloom, S. Violence Against Women and Girls: A Compendium of Monitoring and Evaluation Indicators, 2008.
  • 4. Morrison et al.. Addressing Gender-Based Violence in the Latin American and Caribbean Region: A Critical Review of Interventions. World Bank Research Observer (2007) Volumen 22 (1): páginas 25 a 51.
  • 5. ONU Mujeres. Manual de Planes de Acción Nacionales sobre la Violencia Contra las Mujeres, 2012.
  • 1. Agencia de los EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID). A Guide to Programming Gender-based Violence Prevention and Response Activities. Gender-Based Violence Working Group. 2009
  • 2. Bott et al., 2005.
  • 6. Bott et al., 2005.
  • 7. USAID, 2009.
  • 8. Nota: Un análisis de las encuestas demográficas y de salud indica que las leyes nacionales son un factor de protección importante: las mujeres que viven en países que han promulgado leyes sobre violencia doméstica tienen una probabilidad 7% más baja de experimentar esa clase de violencia que las que viven en países sin dichas leyes, así como una prevalencia reducida en un 2% aproximadamente por cada año en que la ley ha estado en vigor. Sin embargo, ningún país ha logrado reducir la prevalencia de la VCMN a cero, independientemente del período de vigencia de la ley. Por lo tanto, los enfoques multisectoriales que incluyen iniciativas relacionadas con cambios de comportamiento y normas sociales son esenciales para catalizar los cambios a largo plazo. (Klugman et al., 2014.)
  • 9. Bott et al., 2005.
  • 10. USAID, 2009.
  • 11. USAID, 2009.
  • 12. USAID, 2009.
  • 13. Bott et al., 2005.
  • 14. UN Mujeres, 2012.
  • 15. USAID, 2009.
  • 16. Bott et al., 2005.
  • 17. Nota: En más de 35 estudios de población en América Latina, Asia, áfrica y el Medio Oriente se ha demostrado que las actitudes que condonan la violencia de pareja, tanto entre los hombres como entre las mujeres, permiten pronosticar con gran precisión las tasas de violencia cometida (Heise, 2011).
  • 18. Bott et al., 2005.
  • 19. Nota: En una revisión sistemática de la literatura sobre las intervenciones eficaces, realizada por el Banco Mundial y el Instituto Global de las Mujeres se halló que la capacitación solamente resulta eficaz si se complementa con actividades de seguimiento a lo largo de un período de tres meses. Start, Awareness, Support, Action, SASA!, es un buen modelo de estrategia de prevención primaria que se ha demostrado que reduce la violencia de pareja.
  • 20. Heise, 2011.
  • 21. Bott et al., 2010.
  • 22. USAID, 2009.
  • 23. Heise, 2011.
  • 24. Bloom, 2008
  • 25. Bloom, 2008.